Mar 29, 2020
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Cómo hacer bombas de semillas:Nendo Dango

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Nendo Dango, también conocida como «bomba de semillas«, es una técnica de cultivo muy sencilla, muy económica y muy eficiente a la hora de reforestar, reverdecer o regenerar suelos; desarrollada por el biólogo, agricultor y filósofo japonés Masanobu Fukuoka (1913-2008).

Nendo Dango

Consiste en crear unas bolas de arcilla, a poder ser roja y de dos tipos, gruesa y fina, de unos 2 o 3 centímetros de diámetro; que contengan, dependiendo de cual sea nuestro objetivo, una mezcla de semillas de plantas aromáticas, hortalizas, cereales o árboles.

Seedball

Dicha mezcla incluirá las semillas del cultivo en cuestión, siempre autóctonas, además de algún abono natural como el humus; de leguminosas que fijen oxígeno; de pimienta para repeler a los roedores; y de otras plantas de rápida germinación para que creen una fina capa que proteja el suelo de la luz, evitando que crezcan malas hierbas pero no lo que se desea cultivar.

Cómo hacer las bombas de semillas

Se seleccionan las semillas, se mezclan con la arcilla, se moja y se le da forma, esférica si es para una zona llana o de hamburguesa si es para una pendiente, compactando todos los ingredientes. Una vez secadas las bolas de arcilla al sol se pueden conservar unas semanas y, cuando decidamos utilizarlas, preferiblemente en septiembre en el hemisferio norte, sin necesidad de plantarlas, sencillamente se esparcen por el campo. Con la primera lluvia intensa, la arcilla se deshace y las simientes comienzan a brotar.

Bombas de semillas

Es una técnica que no requiere de ningún trabajo previo sobre el suelo; y la probabilidad de éxito es alta, gracias a que la arcilla evita que los pájaros se coman las semillas y las protege de las inclemencias meteorológicas.

El Método Fukuoka

Masanobu Fukuoka, que descendía de una familia que se había dedicado durante siglos a la agricultura, estudió la composición del suelo en relación con la vegetación y el diagnóstico de las enfermedades de las plantas; llegando a convertirse en un prestigioso científico.

Masanobu Fukuoka

Con 25 años, comenzó a dudar de la sabiduría de la agronomía moderna; ya que exprime el ecosistema, exigiendo a la tierra hasta agotarla. Un día, contempló un campo en el que crecían, sin antes cultivarse ni cuidarse, unas plantas de arroz sanas y fuertes. Decidió dejar su trabajo como científico de investigación y comenzó a cultivar arroz sin la habitual inundación del campo. Sembraba en otoño y para eliminar las malas hierbas no araba; cubría el suelo con trébol blanco y una capa de paja de centeno. Los resultados fueron sorprendentes, el doble de granos y de mayor tamaño de lo corriente.

Masanobu Fukuoka

A partir de entonces, buscó su propio método de cultivo, al que llamó «agricultura natural«; que, como la Permacultura, busca al mismo nivel el cuidado de la Tierra y de las personas para obtener un rendimiento justo.

«No hay tiempo en la agricultura moderna para un granjero para escribir un poema o componer una canción».

Masanobu Fukuoka.

Dicho método defiende la mínima intervención, eliminando esfuerzos innecesarios y la dependencia de maquinaria, abonos y pesticidas; y trata de reproducir lo más fielmente posible las condiciones naturales de la tierra, estudiando el suelo a cultivar, respetando los ciclos y potenciando la interacción beneficiosa entre plantas. Mediante el uso combinado de diversas plantas, los cultivos y reforestaciones permiten extraer a la superficie el agua del subsuelo por la absorción que hacen las raíces; humidificando así el aire, enriqueciendo el suelo de cultivo y el humus, y favoreciendo las lluvias y la disminución del efecto invernadero.

Los principios de su método son los siguientes:

  • No arar: la tierra se remueve de manera natural al penetrar las raíces de las plantas y por la actividad de pequeños animales como las lombrices. Si se ara, se destruye la microbiodiversidad que enriquece a la tierra; y también, al modificar la composición del suelo, sus características óptimas de humedad.
  • No usar abonos ni fertilizantes: la fertilidad está garantizada, en un ecosistema no domesticado, por la descomposición en la superficie del suelo de los restos orgánicos de plantas, animales y minerales; que es llevada al interior por la lluvia.
  • No eliminar malas hierbas ni usar herbicidas: los herbicidas también destruyen los nutrientes y microorganismos; cuya interacción con las plantas enriquece el suelo, por ejemplo, fijando nitrógeno. Las malas hierbas se pueden controlar con acolchados de paja; o con la plantación de abonos verdes como el trébol blanco.
  • No usar pesticidas: una vez más destruyen la riqueza natural del suelo; la naturaleza, por sí misma, equilibra la presencia de insectos.
  • No podar: conviene dejar a las plantas alcanzar su porte natural; si acaso podar alguna rama que pueda estar enferma.
  • Y a estos cinco principios se le puede añadir el Nendo Dango anteriormente desarrollado. Aquí tenéis una explicación más visual de cómo elaborar las bombas de semillas:

Autor: Arzu Fernández Andrés – Luna Azul 23 marzo, 2017

Ahora mira la selección de videos y libros que Rompiendo el cerco ha seleccionado para que veas la efectividad del método Fukuoka:

Cultivo de arros con método fukuoka en brasil

Via: http://ladoazuloscuro.lunaazul.org/2017/03/23/nendo-dango-bombas-de-semillas-fukuoka/

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